2012-02-14
Conocer y difundir la verdad sobre la tortura
Es el objetivo que se ha marcado para este año Euskal Memoria. El trabajo monográfico que publicaremos para diciembre recogerá las consecuencias colectivas y personales de la Tortura en Euskal Herria. Julen Arzuaga, autor del libro, y Arantxa Erasun han ofrecido una charla en Eibar.
Nuestro objetivo es mostrar toda la dimensión de la tortura, recoger las consecuencias que ha tenido su uso sistemático contra una parte de la población vasca, durante los últimos 50 años. Y toda esa dimensión exige tener en cuenta las consecuencias colectivas y personales, la profunda y permanente huella que ha dejado y deja, hasta hoy. Esa huella sigue siendo desconocida, sigue siendo ocultada, como la realidad de la práctica de la tortura.
Por una parte, estamos elaborando el censo de las torturadas y torturados durante estas cinco décadas en Euskal Herria. Si estimamos que alrededor de 10.000 personas han sido torturadas en manos de los cuerpos de seguridad del Estado, el objetivo es elaborar el listado lo más detallado posible de quiénes han sido esas personas, en qué circunstancias fueron detenidas e incomunicadas, quiénes fueron los responsables…
Pero también recogeremos la dimensión cualitativa de la huella que deja la tortura. La huella personal, humana…, mediante testimonios y entrevistas que hagan ver cómo esta práctica sistemática década a década ha dejado duras consecuencias que transcienden a los días de incomunicación.
Completar un relato, para conocer toda la verdad
Euskal Memoria, siguiendo los objetivos que dieron comienzo a su andadura, persigue con este trabajo hacer una aportación a este relato que este pueblo tiene por construir, en un tiempo en el que conocer toda la verdad supone una base importante para construir otro futuro. En un contexto en el que se mencionan las consecuencias del conflicto, es necesario que todas ellas sean conocidas y reconocidas.
Sin embargo, la monstruosa realidad de la práctica de la tortura en Euskal Herria y lo que ha supuesto para las personas y, en definitiva, para todo este pueblo, sigue siendo desconocida en toda su dimensión, y reconocer es sufrimiento de todas esas personas durante tantos años y décadas es una labor necesaria en este momento.
Por ello, como toda la labor colectiva de reconstrucción de la memoria en la que está sumergida Euskal Memoria, este tema también necesita de la aportación popular, como único modo de reconstruir lo que nos ha sido negado. En manos de todas y todos está dar a conocer lo que de primera o segunda mano hemos conocido y vivido.
Portalea de Eibar, escenario para testimonios
La charla ofrecida por Julen Arzuaga, encargado de escribir el libro “Oso latza izan da. Tortura en Euskal Herria” que este año recibirán los promotores de Euskal Memoria y conocedor del tema desde su amplia experiencia en el Observatorio de Derechos Humanos de Euskal Herria, ofreció la ocasión en Eibar para escuchar nuevos testimonios que dejaron en evidencia la crudeza de las vivencias de las y los torturados.
Julen Arzuaga, tras mostrar cómo se ha adecuado la práctica de la tortura en Euskal Herria a los objetivos del Estado en cada período, hizo un llamamiento a resquebrajar entre todas y todos “el muro de la tortura”, creado tras décadas de impunidad.